domingo, 18 de mayo de 2014

Gotlandia



La Historia de los gotlandeses (Guta saga) consiste en una narración, escrita en gotlandés antiguo, de la historia de la isla báltica de Gotlandia, al este de Suecia. Esta narración, que contiene varios elementos legendarios, se ha conservado en 8 folios del manuscrito B64 Holmiensis de la Biblioteca Real Sueca (Kungliga Biblioteket) y su texto aparece inmediatamente después de las Leyes de los gotlandeses (Gutalag), también recogidas en ese mismo manuscrito perteneciente al siglo XIV, aunque la fecha original de composición de la Guta saga parece remontarse al anterior siglo XIII. No obstante, cabe señalar que el título de este texto no aparece en el manuscrito conservado, sino que fue dado por Carl Säve en 1852. De igual manera, la tradicional división de esta historia en 4 capítulos tampoco se corresponde con el manuscrito original, aunque resulta útil para su estructuración en una serie de secuencias narrativas. El texto de la Guta saga, compuesto por unas 1.800 palabras, relata a partir de fuentes orales para los elementos legendarios y escritas para los elementos históricos y legales la historia de Gotlandia desde el momento en que fue colonizada por primera vez por un tal Þieluar hasta ciertos acontecimientos prácticamente contemporáneos a su anónimo autor o compilador, posiblemente algún clérigo gotlandés.En el texto también se nos informa de cómo la superpoblación de la isla forzó la migración de una parte de sus habitantes y cómo éstos llegaron a establecerse en el Imperio Bizantino. A continuación se describen algunos antiguos rituales paganos de la isla, su cristianización y los lazos establecidos con la monarquía sueca.

Las últimas dos secciones del texto describen con cierto detalle las obligaciones recíprocas entre los gotlandeses, el rey de Suecia y el obispo de Linköping. Aparte de ser uno de los pocos textos en prosa de contenido no legal procedente del antiguo este escandinavo, consideramos que la particularidad de la Guta saga reside también en otros dos rasgos principales de claro interés para el germanista, razón por la cual hemos decidido presentar aquí la primera traducción castellana debidamente acompañada por el texto original. A saber:

A) Desde un punto de vista histórico, y al margen de los numerosos datos referentes a la historia medieval de la propia Gotlandia, aparece en el capítulo I, no sólo los interesantes datos sobre las migraciones realizadas desde Gotlandia, sino también la harto sugerente y ampliamente discutida expresión ok enn hafa þair sumt af varu mali, es decir, “y todavía poseen los emigrantes de Gotlandia establecidos en el Imperio Bizantino algo de nuestra lengua”. Varios investigadores, a partir de datos arqueológicos e históricos, han sostenido la idea de que dicha expresión se refiere a la población de habla goda establecida en torno al Imperio Bizantino y de la cual quedarían algunos núcleos en la península de Crimea, lugar donde se lograría mantener una versión del gótico hasta el siglo XVIII. Por otra parte, quedaría reforzada la idea, no siempre aceptada, del origen escandinavo de los godos, que ya fue mantenida en el siglo VI por Jordanes en el capítulo IV de su De origine actibusque Getarum Origen y gestas de los godos.

B) Desde un punto de vista filológico, algunos investigadores como Bugge (1891, 1907) no han dudado en señalar el parentesco existente entre el gotlandés antiguo y el gótico. No en vano, de todas las lenguas escandinavas, el gotlandés es el que más se asemeja al gótico (Peel, 1999, p.lvii). Existen, de hecho, una serie de argumentos lingüísticos para contemplar al gotlandés como una lengua un tanto diferenciada del sueco, danés, noruego e islandés antiguos. Entre tales argumentos destacarían, siguiendo a Gustavson (1940-48): (a) la retención de algunos diptongos allí donde el sueco antiguo ya los había perdido (p.ej., hoyra) (b) la palatalización y labialización de ciertas vocales en posiciones particulares (dyma. Cfr. El sueco döma) (c) la retención de la u breve del nórdico antiguo común allí donde el sueco posee una o breve (gutar, fulk) (d) la existencia de más metafonías por i que en otras lenguas escandinavas (segþi. Cfr. el islandés antiguo sagði). Todo ello convierte al gotlandés, pese a la relativamente poca atención de que ha gozado, en un más que interesante elemento a tener en cuenta para la filología comparada de las lenguas germánicas, tanto antiguas como modernas, puesto que una versión algo más moderna del gotlandés aún se sigue hablando en la actualidad y ha comenzado un paulatino proceso de recuperación (visítese por ejemplo la página web http://gutnisku.imess.net/ o http://www.gutamal.org/ ). En cuanto al motivo de la composición de la Guta saga, la cual posee una evidente carga ideológica que promueve claramente la idea de cierta independencia y soberanía gotlandesa, parece haber sido el completar las ya mencionadas Gutalag y ayudar a los gotlandeses a establecer sus relaciones con los varios poderes que dominaron el Báltico a lo largo de la Edad Media (Suecia, Dinamarca y la Liga Hanseática).
 
2. Notas sobre la traducción

Hemos realizado nuestra traducción de la Guta saga a partir de la magnífica edición publicada por Christine Peel en 1999 a través de la Viking Society for Northern Research del Univesity College de Londres. Nuestra intención ha sido en todo momento ceñirnos lo más fielmente posible al texto original tanto en sintaxis como en léxico, y ello no sólo por respeto, sino también para potenciar el interés filológico, e incluso antropológico, que la Guta saga ofrece. Por tanto, nuestra aproximación hacia el texto nos ha llevado a reproducir tal cual aquellos términos y topónimos específicos del gotlandés, aunque procurando siempre normalizarlos en caso nominativo dado que el gotlandés es una lengua flexiva. No obstante, y como consecuencia de nuestra política de traducción, queremos dejar también constancia de que en el texto original aparecen algunas palabras cuya forma en caso nominativo no se conoce con certeza por aparecer solamente en casos distintos a éste. En este sentido, hemos intentado dotar a estas palabras de la forma en nominativo que nos parecía más plausible tras una detenida comparación con otras palabras de la propia lengua gotlandesa e incluso con el denominado “nórdico antiguo común”. En cualquier caso, y conscientes de que nuestra reconstrucción lingüística en tales ocasiones es poco menos que hipotética, hemos considerado oportuno marcar con asterisco aquellas palabras cuya forma en nominativo no está atestiguada. Ha sido inevitable, por tanto, hacer uso de lo que J.R.R. Tolkien (1998, p.281) denominaba “gramática salpicada de estrellas”: Como ya hemos indicado más arriba, el manuscrito original no contiene ni la comúnmente aceptada división en capítulos ni la denominación de cada uno de ellos que nosotros aplicamos en nuestra versión castellana. En este último caso, nos hemos basado en los títulos en latín que fueron añadidos con posterioridad a la fecha original de composición delmanuscrito y que rezan así:

1. Quomodo Gotlandia inuenda et culta

2. Pacis conditio cum Rege sveciæ facta. et Tribvtum Anniuersarium.

3. Conuersio ad fidem christianam.

4. Bellica expeditio qva conditione suscepta olim fuerit.

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