sábado, 26 de octubre de 2013

Espadas en la montaña



La era de los vikingos marcó el final del periodo prehistórico en Noruega. No hay testimonios escritos, así que lo que se sabe de este periodo es gracias a los descubrimientos arqueológicos. Las Sagas arrojaron, a su vez, algo de luz sobre esta época. A pesar de que se escribieron tiempo después, las Sagas se basaron en relatos orales que pasaron de una generación a otra. En conjunto, revelan que la era de los vikingos fue sin duda la más rica de todos los periodos prehistóricos del norte.

Muchos eruditos piensan que los saqueos del monasterio de Lindisfarne, en la costa nordeste de Inglaterra, en el año 793, suponen el comienzo de la era vikinga. En muchos lugares del oeste y del sudoeste de Europa todavía hoy se considera a los vikingos como crueles bandidos que causaron estragos entre sus enemigos a sangre y fuego.

Esto es verdad a medias. Los vikingos también emprendieron misiones pacíficas, para comerciar y para colonizar. Los vikingos noruegos se establecieron en las islas Orkney, en las Shetlands, en las Híbridas y en la isla de Man. Las tierras principales del norte de Escocia e Irlanda también fueron su hogar y Dublín, fundada por los vikingos en 840, estuvo gobernada por los nórdicos hasta 1171.

En Islandia y Groenlandia los vikingos noruegos encontraron tierras deshabitadas. Ahí se establecieron y construyeron comunidades. La Islandia actual desciende directamente de la colonización vikinga. En Groenlandia, sin embargo, las comunidades noruegas desaparecieron al cabo de muy pocos siglos por razones aún no esclarecidas.

Los vikingos construyeron navíos rápidos y fácilmente manejables para sus numerosas expediciones, y eran hábiles marineros atravesando los mares abiertos. Estos hombres robustos y duros viajaron repetidamente hacia y desde América, un hecho que da testimonio de la habilidad navegante de sus barcos vikingos. Las Sagas relatan que fue Leif Eriksson quien descubrió “Wineland the Good” (La Buena Tierra de Vino) en el año 1001, pero los estudiosos actuales indican que otros vikingos llegaron a América antes que él. La era Vikinga acabó en 1066, cuando el rey noruego Harald el Duro y sus hombres fueron derrotados en la Batalla de Stamford Bridge en Inglaterra.
La unificación de Noruega

Las regiones que posteriormente se convirtieron en Noruega no se unificaron hasta el siglo IX. Sin embargo, hubo tempranos intentos de unificación. Se formaron dos principales tipos de comunidades: asambleas o tings, organizadas alrededor de un Allting central, y los pequeños reinos.

Tuvo que haber bastantes razones para esto, entre las cuales y muy importante, la necesidad de paz y continuidad de los granjeros, particularmente en las zonas costeras. Estos se veían a menudo saqueados por bandas de ladrones y acosados por los vikingos que regresaban al hogar. Las zonas costeras poseían considerables riquezas, que en realidad eran mercancías robadas y comerciadas.

Sentados seguros en sus “tronos”, los reyezuelos conformaban un sólido grupo con un poder considerable, gracias a los pequeños reinos creados por matrimonios entre monarquías. Los pequeños reinados de Viken (las zonas alrededor del fiordo de Oslo) desempeñaron un papel importante en este proceso.

Su poder aumentó firmemente a medida que los distritos se sometían uno tras otro a su gobierno. Después de la Batalla de Hafrsfjord, cerca de Stavanger, presumiblemente en el año 872, el rey Harald el Rubio reforzó su posición como gobernante de amplias zonas del país. Sin embargo, el proceso de unificación continuó durante décadas, lo que provocó duras luchas entre jefes noruegos opuestos entre sí y entre noruegos y otros pueblos del norte. Al parecer, todo indica que el proceso de unificación acabó en 1060.
Monumento

Espadas en la montaña, es uno de los más espectaculares e imponentes monumentos existentes en Noruega, tres gigantescas espadas vikingas de 10 metros de altura se clavan en la dura roca de la región noruega de Mollebukta, Stavanger, en honor a la Batalla de Hafrsfjord, en la que el Rey Harald el Rubio unificó el territorio de la actual Noruega bajo una única corona, la fecha de la batalla se acepta tradicionalmente como la fundacional del Estado noruego.

Durante mucho tiempo se consideró que ésta había tenido lugar en el año 872, sin embargo, revisiones posteriores no lo tienen tan claro y la fijan en algún momento entre los años 80 del siglo IX y el 900.
Características del monumento

La espada más larga representa a la del victorioso Harald, mientras las otras dos representan a los dos reyes rivales. Al estar clavadas en la roca, de donde no pueden ser movidas, las espadas representan también la paz. Después de la batalla de Hafrsjord, Noruega entró en una edad dorada después de un siglo (siglo IX) de guerras constantes.
Construcción

El monumento estuvo a cargo del escultor originario de Bryne, Fritz Roed e inaugurado por el Rey Olav V en 1983.

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